Bios

Marin

Soy Marina Taliberto, naci en 1980, vi como todo lo que me hicieron creer que tenia que aprender quedaba obsoleto. Soy hija de un nerd fan de star trek y una traductora de ingles.

Trabajo desde muy chica, siempre me gusto ser independiente, hice miles de cosas diferentes y a los 19 empece a scannear fotos para un sitio web, desde entonces internet se volvio parte de mi vida.

Soy publicitaria, profesora universitaria, productora, nerd, actriz, reikista y chef amateur.

Amo a mi novio, a mis 3 gatos, las peliculas, todas las artes y la comunicacion

Me encanta ver como la tecnologia esta cambiando la forma en que nos relacionamos, por eso decidimos casarnos online

Feer

Me llamo fernando, aunque en la red me han conocido con diferentes nombres: Lady God-Diva, LGD, El Marqués, y desde hace ya algunos años, simplemente, feer_z. Soy el extraño resultante de un padre abogado, nihilista y admirador de la filosofóa oriental, y una madre arquitecta que reniega de su papel de ama de casa.

En mi vida, he sido vendedor, telemarketer, obrero de una fábrica de lámparas, empleado de la feria del libro, y una larga lista de empleos inverosímiles, hasta que desemboqué en mi profesión: el diseño gráfico, al cual le dedico vida, pasión, y algo de sangre.

Además, cada vez que puedo, me gusta subirme a las tablas para despuntar el vicio de la actuación y la música.

Soy un fan de la ciencia ficción, con Star Wars y Buffy a la cabeza, consumidor descontrolado de música (desde Foo Fighters al Dúo Salteño, y de Brad Mehldau a Aphex Twin), lector inconstante y amante de los gatos arrabaleros.

Desde que en 2002, por culpa del nerd de mi amigo Matatías, se me ocurrió tener mi primer blog, pasé por muchos otros blogs, fotologs, foros, y cuanta red social me ha llamado la atención. Al día de hoy, muchos de mis “amigos de la vida real” llegaron a través de internet. Por eso, me pareció casi el camino natural complementar un trámite en el registro civil con una ceremonia tecnológica, que nos permita compartir este momento, no solamente con aquellos que puedan estar en persona un viernes por la mañana, sino también con muchísimas personas con las que compartimos el día a día, y nos “vemos” las yemas de los dedos.